PREVENCION DE VARICES

Es importante saber que no hay una sola causa que genere varices, sino que éstas dependen de la existencia de una serie de factores de riesgo que hacen más probable su aparición.

Es conocido el factor hereditario, de modo que si alguno de los progenitores ha tenido varices, el riesgo de padecerlas de los hijos es prácticamente el doble. Por otra parte, existe un claro factor hormonal, y por ello las varices afectan más frecuentemente a las mujeres, aproximadamente en una proporción 3 a 1. Sobre estos factores hereditarios y hormonales no podemos actuar, lamentablemente.

Hay otros muchos aspectos, éstos adquiridos, que también condicionan la un mayor riesgo de presentar varices, como la vida sedentaria, permanecer períodos prolongados sentados o de pie y la obesidad.

COMO PREVENIR LAS VARICES

En base a todo lo anterior, podemos poner en práctica una serie de sencillos consejos sumamente efectivos para la prevención de las varices o para aminorar los síntomas de éstas. Si por el momento existe dolor, cansancio, pesadez, hinchazón, etc., pero aún no han aparecido varices, ayudarán a que no aparezcan. Si ya se ha realizado algún tratamiento sobre las mismas, hay que saber que existe un cierto riesgo de que venas ahora sanas puedan volver a enfermar y sus varices se “reproduzcan”, por lo que seguir estas directrices son tremendamente importantes para consolidar la eficacia del tratamiento a largo plazo. Estos consejos, asimismo, mejorarán la calidad de vida.

Es fundamental llevar una vida activa. El sedentarismo perjudica seriamente a la bomba muscular de las piernas que impulsa la sangre hacia el corazón, lo cual contribuye a una mayor presión venosa. Esto se traduce en la aparición de varices, hinchazón de piernas, etc. Por lo contrario, si se pasea a buen ritmo o se practica natación, estaremos favoreciendo la hemodinámica de las piernas, y el retorno de la sangre venosa será óptimo.

vida-activa

Tener el peso bajo control es otro aspecto primordial para cuidar las piernas. La obesidad supone un aumento importantísimo de la presión intraabdominal que dificulta el retorno sanguíneo. Es el mismo mecanismo que producen las prendas ajustadas, las fajas apretadas, etc., que también debemos evitar. Una dieta adecuada y un ejercicio físico moderado nos ayudarán en este objetivo y mejorarán significativamente nuestra circulación.

dieta

Por último, y dado que vivimos principalmente de pie, hay que instaurar algún mecanismo que ayude desde el exterior a mejorar el retorno sanguíneo. Por ello, es una medida imprescindible el uso de medias de compresión elástica. Por lo general, se aconseja una media de compresión normal larga (hasta el muslo), porque se caracteriza por su óptima relación comodidad/efectividad, pero se puede modificar la longitud, la compresión, etc., en aras de una mayor comodidad y de un uso más intensivo. Es preferible llevar la “peor” media que no usar ninguna en absoluto. La media se debe llevar puesta la mayor parte del día, no siendo necesaria durante la noche.

Varices

En cuanto al control de los síntomas que producen las varices, se pueden tratar con fármacos venotónicos y con la aplicación de geles fríos. Con ellos no vamos a prevenir la aparición de varices, pero vamos a ganar confort y calidad de vida. Los fármacos venotónicos están sujetos a prescripción facultativa, y el principio activo más efectivo en su caso debe ser indicado por su especialista en Cirugía Vascular.

En conclusión, hay que llevar fundamentalmente una vida sana y activa,  usar medias de compresión si se pasan períodos largos de tiempo sentado o de pie, y sólo tomar medicamentos bajo prescripción de su médico.

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